Fuimos a hablar con Agustín Perrig de este deporte que lo tiene, en cada torneo, como uno de sus más entusiastas participantes.
Explicó que “este deporte nació con nosotros, el Kösser era un juego para adultos y niños. Desde chicos, así como jugábamos con la pelota de trapo, lo hacíamos con los huesitos que son el elemento fundamental de este juego. Era un juego muy apasionado, todos sabían jugarlo, chicos y grandes. Cuando los mayores se ponían a jugarlo nosotros nos hacíamos a un costado para verlos hacer unos tiros increíbles, ya que algunos eran muy buenos tiradores”.
Reconoce Agustín Perrig que este rebrote que tiene este juego en estos últimos años fue gestado desde Pueblo Santa María, donde conservan intactas muchas costumbres y “luchan porque no se pierdan para las nuevas generaciones. Y ahora estamos todos entusiasmados, y hemos vuelto a hacer lo que sucedía antes: no había Kerb sin torneo de Kösser y esto es muy bueno realmente”.