Desde las 15:30 horas la soledad se apoderó de las calles de la ciudad, pero en cambio la concentración se registraba frente a los televisores y en espacios públicos como fueron el Mercado Municipal de las Artes, con la propuesta de la Dirección de Deportes de proyectar la señal pública en pantalla gigante, o en Taco’s, donde también se mezclaban las sensaciones.
El cerrojo de Grecia, los minutos que corrían, la pasión indominable que despierta la Selección Nacional, hasta que llegaron los goles de Demichelis y de Palermo que provocaron la máxima reacción de algarabía para el pueblo argentino.
Y aquí en Suárez, cuando se terminaba el partido, las camisetas celestes y blancas, cornetas y todo tipo de ornamentación se apoderaban nuevamente de las calles para comenzar lentamente la concentración nacional para el próximo domingo a las 15:30 horas frente a México.