Agrega además que no existirían consecuencias derivadas de la limitación de esta actividad que afecten a trabajadores, empresarios, sus familias o cualquier persona relacionada directa o indirectamente con ella.
Urruti expone que la tierra utilizada se extrae de la capa más superficial de los terrenos afectados a tal fin, comprendiendo esta a los horizontes de mayor valor biológico y agronómico y que los terrenos una vez extraída esta fracción, pierden todo valor productivo y se degradan en su función física y biológica tornándose irrecuperables.
Se tiene en cuenta en el proyecto que la degradación de los suelos por prácticas productivas irracionales condiciona el futuro de las próximas generaciones, afectando la sustentabilidad biológica y económica de los sistemas productivos y a los ecosistemas.
El proyecto de ordenanza, sujeto a consideración del Concejo Deliberante, propone prohibir la instalación y/o operación en todo el Distrito de Coronel Suárez de hornos para la elaboración de ladrillos que empleen la fracción superficial de suelo conocida como “tierra negra” entre sus componentes.
Asimismo limitar toda otra actividad industrial y/o artesanal que implique la extracción y/o destrucción de esta fracción de los suelos y en los casos particulares de la explotación de canteras de piedra o tosca, es necesaria una habilitación municipal especifica para tal fin; requiriéndose de manera obligatoria un estudio ambiental previo a la autorización.