Y abonó esta expresión, explicando que “cuando llegan al mundo no tienen voz, a veces provienen de parejas jóvenes o familias carenciadas o de bajos recursos, y no siempre se toma en cuenta la importancia que tienen los cuidados neonatológicos, sino hasta que no hay un suceso en la familia que requiera de estos servicios”.
Pero afortunadamente esto se va modificando paulatinamente, porque hay acciones de instituciones intermedias para colaborar con la Neonatología, sobretodo con el objetivo de dotarla de los medios técnicos que le siguen haciendo falta, para ir incrementando el servicio que presta.
Entre esas instituciones se encuentra el Grupo Los Menores Confiados a Nuestro Cuidado y también la Asociación Vida, creada con el objetivo de contribuir en forma directa con el Servicio.
Consultado el Dr. Azpilicueta mostró su complacencia con las colaboraciones permanentes que vienen recibiendo de estas dos instituciones.
Recordó que el año pasado se logró la compra de una bomba extractora de leche y posteriormente, con donaciones directas que recibió el grupo Vida, se lograron adquirir los sillones que estarán en el espacio físico donde será ubicada esa bomba, para que las mamás puedan hacer la operación de sacarse leche con mayor comodidad.
Ahora el objetivo es comprar esta lámpara para tratar a los bebés que tienen ictericia, con un tratamiento de esta afección más rápido y con menor riesgo.
“Quiero trabajar con grupos de la comunidad, quiero que trabajemos juntos para ir completando todo lo que a Neonatología le hace falta. Los bebés recién nacidos son menos demandantes que los adultos, no tienen voz y muchas veces tampoco se escucha la voz de sus padres, que pasan el proceso de dolor de sentir que la vida de sus hijos recién nacidos está comprometido”.
“Invertir dinero en esta etapa de la vida, la de los recién nacidos, es invertir en el futuro de la sociedad. Cuando hablamos que en el servicio de Neonatología buscamos disminuir la mortalidad y las secuelas estamos hablando de una sociedad más sana. Hay que tomar en cuenta que la mortalidad infantil se da mayormente en el primer día de vida, entonces, trabajando sobre esto, uno va a lograr disminuir estas cifras. Y brindando los servicios que el recién nacido necesita también se logra alejar la posibilidad de secuelas con discapacidades”.
El Dr. Osvaldo Azpilicueta explicó que “estamos en una región, el sudoeste de la Provincia, donde hay ciudades entre 15 y 50 mil habitantes, y la Neonatología de Coronel Suárez está pensada para brindar este servicio para toda la zona, caso contrario nos quedaríamos sin este tipo de atención, como sucede en muchas regiones del país”.
Dijo además que se espera, en una fecha próxima, que se termine la construcción de un sector de la nueva sede del Centro Regional, que se levanta sobre la calle Garibaldi, para poner en funcionamiento la bomba extractora de leche.
El profesional anunció que en estos días estuvo en funcionamiento una lámpara similar a la que se va a adquirir a través del remate del Grupo Los Menores Confiados a Nuestro Cuidado y “el resultado fue extraordinario: tuvimos que tratar a un bebé que llegó de urgencia desde Pigüé, con un nivel muy alto de bilirrubina, y en poco tiempo de tratamiento disminuyó la ictericia y sus padres se lo pudieron llevar de regreso a su casa. Fue tan extraordinario que hicimos dos veces los análisis porque no podíamos creer los resultados rápidos que se obtuvieron”.