Si le faltaba algo a la noche del sábado, eran las destrezas que los Hermanos Patronelli ofrecieron a la impresionante cantidad de gente, que se dio cita en el centro, no solamente para apreciar la concentración de los cuatriciclos, sino por que además y cuando los relojes marcaban las 20:30 horas los motores y el humo por el arrastre de los neumáticos en el adoquinado, daban cuenta del inicio de las destrezas.
Marcos y Alejandro, no solo se ocuparon de presentar al público un serie de esquemas que resultaron emocionantes, para la gente, que en círculo se había formado de espaldas a la plaza, la escribanía Móccero, la Escuela N° 1 y Óptica Guisilieri.
Los Patronelli, pasaron cerca de la gente, disminuyendo la velocidad, extendiendo sus manos para saludar casi de manera personalizada al público reunido para ovacionarlos permanentemente.
Admirable el momento en que los cuatri, se paseaban por ese sector preparado para las acrobacias en dos ruedas, el “frente a frente” de cada uno, las vueltas y la quema de los neumáticos por el arrastre, como anticipo de todo lo que se vio el domingo en el Balneario Municipal.
El micro centro suarense, hasta la noche tarde, vio incrementada su actividad, con familias enteras que se quedaron después del espectáculo, mientras al rugir de los motores una hermosa novia ingresaba a la parroquia, pero el auto debió estacionar por calle Belgrano.
Una postal singular de este Coronel Suárez, sorprendente.
.