El joven suarense, Julián Parenti, quien se encuentra hace 1 año y medio radicado en el vecino país trasandino, contó a La Nueva Radio Suárez, su experiencia vivida tras el trágico terremoto y posterior tsunami que ocurrió el sábado por la madrugada desde Santiago Capital hacia el sur del país.
Contó que no se vivía una situación similar desde el año 1985, cuando un movimiento telúrico en Valparaíso, provocó la muerte de 176 personas.
“No sabía como reaccionar, recién me había acostado y estaba solo”, dijo Julián Parenti. “Mi casa se movía como una “gelatina”, fueron 2 o 3 minutos terribles, me puse una remera y salí afuera, me paré en la puerta, nos quedamos sin luz y sin señal de celular, el piso se movió casi un metro de su lugar de origen”. “Se cayó la vajilla, televisor y otros elementos menores, además la vivienda donde resido sufrió una grieta en la medianera, pero está habitable”.
Julián Parenti comentó que Santiago de Chile estaba preparado en un 80 por ciento en su estructura edilicia, es decir los edificios más antiguos, aunque hay varias construcciones modernas, que “no” cumplieron con la ley antisísmica y sufrieron consecuencias.
Lo peor fue en el sur del país, donde pueblos como Talca, Curico y otros costeros como Ilioca, Constitución quedaron totalmente desvastados, arrasados por –luego del terremoto- el tsunami que llegó con olas gigantes de 12 a 15 metros de altura.
Julián Parenti esta bien y comentó la psicosis que reina en la gente de Santiago ante la necesidad de conseguir alimentos y combustible. Este fue el sexto mayor terremoto de la historia, que marcó en su epicentro 8.8 grados en la escala de Richter.
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