Si bien el día tradicional, es decir el 5 de enero por la noche, debió suspenderse por las inclemencias del tiempo, la jornada invitó a que niños de todas las edades con sus familias concurrieran a este espacio al aire libre para presenciar la escenificación del pesebre, con el nacimiento del niño Jesús y la posterior llegada de los Reyes Magos.
Música alegórica, juego de luces y un grupo humano que lleva años de estar a disposición de los niños permitieron que todos pudieran disfrutar de esta fiesta.
La Comisión de Festejos contó con la permanente colaboración de la Delegación Municipal, que está a cargo de Alfredo Crunger, lo que posibilitó también sortear dificultades y que todo se pudiera realizar de acuerdo a lo previsto.
Se estima que cerca de 1.000 niños se hicieron presentes para buscar sus juguetes de mano de los Reyes Magos.